La ikastola Francisco Xabier

 

En octubre de 1968 con el local cumpliendo las condiciones legales, maestra titulada, y horarios y materias homologables, se solicita la apertura de “una escuela, sita en la calle Santa María nº 12 (…) vista la necesidad docente existente en la Villa”.

1968-02-03 Sta Agueda-01 Vinieron a continuación la superación de trabas burocráticas, desde la Inspección Municipal de Sanidad, hasta la Delegación Provincial de Enseñanza, donde se contó con la valiosa colaboración de la inspectora Milagros Reyes, consiguiendo en mayo de 1969 la autorización de apertura como “colegio de enseñanza primaria” con el nombre de “Francisco Javier”.

Las aportaciones de los padres para hacer frente a las obras necesarias originaron ya en 1968 los primeros enfrentamientos y disputas en las asambleas de padres. Sin embargo fue al año siguiente tras la legalización cuando se añaden otros enfrentamientos dentro de un debate entre público y privado, entrometiéndose ETA que envía a dos de sus miembros a casa del presidente para exigirle que los niños salieran en manifestación, cosa que la asamblea rechaza. Las discusiones se complicaron con otros temas como la enseñanza de la religión, llegando a dilucidarse a quién pertenecía la ikastola, dando como resultado la ruptura por la mitad de la ikastola, marchándose todas las andereños que con la mitad de los padres y más de la mitad de los alumnos crearon en marzo de 1969 otra ikastola con el nombre de Cooperativa de Enseñanza ERRIKOA, que se instaló en los bajos de la nueva urbanización del Palacio de Chavarri, y que años más tarde se incorporaría a la red de enseñanza pública en el centro Kanpanzar.

Los enfrentamientos ya con carácter personal fueron de tal calado que las dos ikastolas, que luchaban por subsistir por separado, nunca pudieron establecer unas mínimas relaciones cordiales. Esta crisis sirvió de reflexión general sobre los motivos de existir de la Sociedad y para racionalizar las principales características con las que se había venido funcionando hasta entonces.

En una situación francamente dura, para que la ikastola siguiera su andadura, se hace ya más patente la idea de crear una cooperativa de enseñanza que permitiera extender el plan de estudios hasta los 10 años.

Para ello se empieza en unión de UMEEN ETXEA de Sestao el curso de Primera de Básica en los locales diocesanos existentes encima del Cine Amézaga de Sestao, al que se incorpora al año siguiente la ikastola ALKARTU de Barakaldo.

En 1973 se trasladan al “Patronato”. Este Centro Diocesano Valentín de Berriotxoa, a medida que iba cerrando sus clases permitió que fuesen ocupadas por alumnos de las citadas ikastolas, incorporándose en años sucesivos la Ikastola ITXAROPENA de Trapagarán y BIOTZ GAZTEA de Santurtzi.

La idea de constituir una cooperativa de servicios que incluyera una ikastola comarcal asentada en Portugalete va tomando cuerpo. Se trataría de una cooperativa de tiempo libre para 2000 familias con instalaciones deportivas y sociales en la que se integraría el centro de preescolar, EGB y BUP.

Será en 1975 cuando se inicien las gestiones del nuevo proyecto ASTI LEKU, llegándose por otra parte a un acuerdo con la Diócesis para que la titularidad del centro de Sestao pasase a la cooperativa, siguiéndose en la ikastola con el nombre de Valentín de Berriotxoa. Al finalizar el año se constituye la primera Junta Rectora de la cooperativa ASTI LEKU, que se hace cargo de la gestión con lo que el ELAI ALAI queda en un segundo plano aunque sigue colaborando desde su propia ikastola y desde el aporte humano que ofrece al proyecto.

En la ikastola de la calle Santa María que lleva el nombre FRANCISCO XAVIER-ELAI ALAI, continúan las clases a los más pequeños y como jardín de infancia, así como clases nocturnas para adultos.